Títulos: «El Fulgor Incandescente», «El Peregrino de las Estrellas Muertas», «La Luz que No Debió Ser», «La Última Luz», Gran Primigenio
Adjetivo: Cthughanita/s
Reinos: Fomalhaut
Alineamiento: Caótico, Maligno
Areas de interés: Energía, radiación, luz, exploración del universo y las leyes de la física de los mortales.
Seguidores
Estudiosos, alquimistas y otros investigadores. Destacan los astrónomos, astrólogos y físicos.
Edictos
Cuestionar y desafiar al dogma de las leyes fundamentales, aun a expensas de ser perseguido y tachado de hereje.
Liberar los fenómenos energéticos de cualquier restricción que impida su manifestación, incluso cuando dichos actos amenacen a otras criaturas.
Explorar el universo y sus confines, incluso cuando la investigación amenace la integridad de la realidad.
Anatemas
Renunciar voluntariamente a la libertad de investigar y cuestionar por miedo, comodidad o sumisión dogmática.
Someterse voluntariamente a poderes que supriman sobrenaturalmente la luz, la energía, la radiación o la posibilidad de investigar sus manifestaciones.
Intentar imponer un orden absoluto e inmutable sobre los fenómenos naturales o sobrenaturales.
NOTA - Estos edictos y anatemas son interpretaciones subjetivas de los seguidores y cultistas de Cthugha.
Alineamiento de los seguidores
Caóticos Neutrales, Caóticos Malignos y Neutrales Malignos
Dominios: Caos, Sol, Viaje, Vacío
Subdominios: Entropía, Luz, Exploración, Estrellas
Arma sagrada: Lucero del alba
Símbolo sagrado: Rayo de luz atravesando una runa compuesta de leyes de físicas imposibles
Animal sagrado: -
Colores sagrados: Naranja y amarillo pálido
Diáconos: Aigthar
Campeones y otros proxys: Fthaggua
Otros seguidores: Vampiros de fuego
El investigador debe permanecer una hora estudiando una fuente de luz, radiación o energía que presente propiedades incompatibles con las leyes fundamentales conocidas. La fuente puede ser natural, mágica o sobrenatural, siempre que el investigador pueda realizar pruebas empíricas. Al concluir las pruebas, se debe formular una hipótesis que permita refutar o doblegar las leyes fundamentales conocidas.
Si no dispone de un fenómeno anómalo, puede realizar el ritual mediante cálculos astronómicos o físicos que intenten describir una propiedad imposible de Fomalhaut, aunque no obtenga resultados concluyentes.
Una vez por semana, realizando un ritual de 8 horas, un cultista de Cthugha es capaz de abrir una brecha en la realidad y así crear un camino directo hacia Fomalhaut. Esta brecha será más o menos grande dependiendo de la alineación actual de los astros (a discreción del DJ), lo que hará que la intensidad de la luz, energía y radiación que emane de la brecha sea mayor o menor. La inestabilidad de la brecha hace que sea difícil mantenerla abierta, por lo que, en 1d12 + 1 horas, esta se cierra por sí sola.
Cuando dicha brecha aparece, la cantidad de luz, energía y radiación que emana es tal que la zona que abarca se convierte en terreno infranqueable. Toda criatura que se encuentre en el área de formación de la brecha tiene derecho a una salvación de Reflejos CD (10 + 5 por categoría de tamaño de la brecha mayor de pequeña) para abandonar la zona cero. Las criaturas que fallen pierden sus ojos al diluirse por el calor extremo (ceguera permanente), sufren 40d6 de daño por fuego, sufren los efectos de radiación severa sin derecho a una salvación y padecen los efectos del calor extremo. Las criaturas que permanezcan en la zona cero al principio de su siguiente turno sufren de nuevo 40d6 de daño por fuego y el progreso de la radiación avanza un estado.
Las criaturas que evadan la zona cero, pero se encuentren en una de las áreas especificadas en la Tabla: Tamaño y efectos de la brecha al comienzo de su turno, tienen derecho a una salvación de Fortaleza CD (10 + 5 por categoría de tamaño de la brecha mayor de pequeña) para no perder los ojos, a una salvación de Reflejos CD (10 + 5 por categoría de tamaño de la brecha mayor de pequeña) y a las salvaciones pertinentes contra radiación y calor extremo, tal y como se describe en las reglas ambientales.
Tabla: Tamaño y efectos de la brecha
Contraer «Pústulas de Lucidez». Esta enfermedad sobrenatural dota de una energía más allá de la compresión humana, permitiendo al portador desarrollar poderes acordes a sus conocimientos en el campo de la física, matemáticas o comprensión del firmamento.
Una reacción metafísica sintiente cuya primera manifestación coincidió con el colapso de una gigante roja en un punto donde el universo conocido rozó aquello que existe más allá de su expansión.
Su existencia vuelve la realidad a su alrededor inestable, dando paso a un fenómeno conocido como las «Pústulas de Lucidez». Dichas pústulas de color naranja pálido, que irradian el fulgor de «La Última Luz», surgen en objetos y organismos. En ocasiones crecen hasta explotar, desintegrando a su huésped sin dejar rastro; sin embargo, quienes son capaces de mantenerlas a raya pueden incluso aprovecharse de ellas. Estudios apuntan a que las «Pústulas de Lucidez» son más una infección que un fenómeno mágico o físico. No obstante, cuando Cthugha dirige su atención hacia algo concreto, puede provocar la deflagración exclusiva de un objeto aun sin estar infectado, alterar conceptos abstractos de los objetos y organismos infectados o alterar las propiedades mismas de las llamas y haces de luz. Escritos ignotos hablan de rocas moldeables como la masa de pan o llamas que no queman pero que pesan como el plomo.
En el albor de Cthugha se formó Fomalhaut, y a través de ella sus acólitos comulgan con «El Peregrino de las Estrellas Muertas». Según los modelos astronómicos más inverosímiles, Fomalhaut sería la única estrella que no ocuparía un lugar dentro del universo observable, sino que se hallaría allí donde las leyes de la realidad no son constantes ni ciertas; donde los seres de más allá de las estrellas moran y donde las mentes animales, humanas o divinas desaparecen o mutan.
Sin forma física definida, los mortales lo han representado de infinitas formas. Entre las ilustraciones conservadas aparecen grandes estrellas semejantes al sol, orbes de plasma goteante y candente, inmensos focos de luz y variantes de todas ellas provistas de tentáculos, ojos de plasma o filamentos que se extienden por todo aquello que su luz baña. Ninguno de los bocetos que se han encontrado coincide entre sí, e incluso personas que han sido testigos de su presencia al mismo tiempo afirman recordar formas totalmente diferentes. Los pocos estudios existentes sostienen que no es la memoria la que falla, sino la percepción.
Los estudiosos del cosmos y ocultistas han registrado manifestaciones de Cthugha en las inmediaciones de enanas negras, donde desaparece poco después. También se le ha observado vagando entre gigantes rojas y enanas blancas, o errando alrededor de estrellas de neutrones y agujeros negros. Ninguno de sus movimientos mantiene un patrón y Cthugha aparece con la misma brusquedad con la que se desvanece en la negrura del espacio. Todos los modelos predictivos elaborados hasta la fecha han terminado siendo inútiles, pues todos convergen en un origen común: Fomalhaut.
Sus cultistas y seguidores por lo general son astrónomos, astrólogos y físicos. Los cultos más o menos organizados, siempre pequeños y segregados, son perseguidos por lo peligroso que es la mínima presencia de Cthugha en cualquiera de sus posibles facetas. Todos los cultistas y seguidores de «La Luz que No Debió Ser» presentan diferentes afecciones, desde quemaduras y abrasiones en diferentes partes del cuerpo producidas por fuego, explosiones o radiación, hasta albergar «Pústulas de Lucidez», ganando así poderes extraños y entrópicos.