Cieno, Caótico Neutral/Caótico Maligno
Actitud neutral
Iniciativa +5, Sentidos Visión ciega 80 pies
Tamaño pequeño; Espacio 5 pies, Alcance 5 pies
Clase de armadura 16 (+10 Base, +5 Destreza, +1 Tamaño), Toque 16 (+10 Base, +5 Destreza, +1 Tamaño), Desprevenido 11 (+10 Base, +1 Tamaño)
Puntos de golpe 97 (11d8, +44 Constitución)
Reducción de daño -
Reducción de energía -
Resistencia a conjuros -
Inmunidades Rasgos de cieno, Estallido Resplandeciente
Debilidades -
Fortaleza +7 (+3 Base, +4 Constitución), Reflejos +8 (+3 Base, +5 Destreza), Voluntad +3 (+3 Base, +0 Sabiduría)
Aptitudes defensivas Rasgos de cieno, Repulsión de los fundamentos
Movimiento Volar 60 pies (maniobrabilidad perfecta)
Ataques Especiales Disrupción de la realidad, Tránsito destructivo
Fuerza -, Destreza 20 (+5), Constitución 18 (+4), Inteligencia -, Sabiduría 10 (+0), Carisma 10 (+0)
BaB +8, BMC +12 (+8 BaB, +5 Destreza, -1 Tamaño), DMC 22 (+10 Base, +8 BaB, +5 Destreza, -1 Tamaño)
Dotes -
Habilidades (0/0 pts.)
Sigilo +9 (+5 Destreza, +4 Tamaño), Volar +15 (+5 Destreza, +2 Tamaño, +8 Maniobrabilidad)
Idiomas Todos los Aigthar inteligentes son capaces de entender Aklo y comprender los idiomas que absorben de las criaturas consumidas por las Pústulas de Lucidez.
Aptitudes especiales
Legado lúcido (Ex)
Los Aigthar nacen de los restos de las Pústulas de Lucidez que estallan cuando el objeto o criatura huésped al que están adheridas es consumido/a. Cuando esto sucede, los Aigthar obtienen bonificadores innatos a sus características físicas o mentales.
Si la Pústula estaba adherida a un objeto, el Aigthar obtiene un bonificador inherente de +4 a Destreza, +4 a Constitución y 4 dados de golpe adicionales.
Si estaba adherida a una criatura, el Aigthar obtiene bonificadores inherentes a sus características mentales igual a las puntuaciones totales de la criatura consumida, absorbe sus idiomas y gana las siguientes dotes:
Soltura con aptitud (Disrupción de la realidad)
Sortilegio disruptivo (Irradiación)
Si la criatura tenía como mínimo un nivel de clase de lanzador de conjuros el Aigthar desarrolla poderes sortílegos con un nivel de lanzador igual a sus dados de golpe y gana los siguientes poderes sortílegos:
Constante
Telepatía (idiomas conocidos)
A voluntad
2/día
1/día
Disrupción de la realidad (Ex)
La mera presencia de un Aigthar altera la realidad en un radio de 15 pies a su alrededor, provocando la desintegración progresiva de la materia. Este fenómeno no constituye un ataque convencional ni inflige daño de un tipo de energía determinado, sino que deshace la estructura material de aquello que afecta.
Todos los objetos no mágicos desatendidos dentro del aura tienen una probabilidad acumulativa del 1% por ronda de desintegrarse, hasta un máximo del 10%. Los objetos mágicos desatendidos solo se ven afectados si su nivel de lanzador es inferior a los dados de golpe del Aigthar. Los objetos atendidos, tanto mágicos como no mágicos, están sujetos a las mismas probabilidades de desintegración, pero pueden realizar una salvación de Reflejos CD 19 (10 + ½ DG + Modificador de Constitución) para negar el efecto. Una salvación exitosa restablece la probabilidad acumulada a cero.
Toda criatura que comience su turno dentro del aura sufre (½ DG)d6 puntos de daño por desintegración. Una salvación de Fortaleza CD 19 (10 + ½ DG + Modificador de Constitución) reduce este daño a la mitad. Este daño no puede reducirse por ningún medio, aunque las inmunidades y resistencias se resuelven según las reglas específicas de esta aptitud. Cuando una criatura alcanza un número de puntos de golpe negativos igual a su puntuación de Constitución, su estructura material termina de desintegrarse, sin dejar cadáver. A efectos de esta aptitud, los constructos y no muertos se consideran objetos mágicos atendidos.
Tránsito destructivo (Ex)
Un Aigthar puede como acción de asalto completo desplazarse hasta la mitad de su velocidad de vuelo atravesando objetos y criaturas. Durante este desplazamiento, aplica los efectos de Disrupción de la realidad inmediatamente a las entidades que atraviesa, según corresponda. El efecto solo se aplica una vez sin importar cuantas veces el Aigthar atraviese un objeto o criatura.
Repulsión de los fundamentos (Ex)
Los Aigthar existen al margen de las leyes que rigen el universo conocido, por lo que no pueden ser dañados mediante ataques, objetos o efectos que dependan de dichas leyes. Para dañarlos, una criatura debe comprender e imponer los fundamentos cosmológicos que constituyen la realidad.
Una criatura que haya comprendido al menos una ley cosmológica puede intentar atacar a un Aigthar mediante una imposición cosmológica. Para ello, debe disponer de la habilidad Saber (cosmología) y conocer las leyes que pretende aplicar. La imposición no es un efecto enajenador ni depende de que el Aigthar posea una mente susceptible de ser afectada.
Como parte del ataque, el atacante elige cuántas leyes cosmológicas conocidas desea aplicar y en qué orden. Cada ley añade una operación a una secuencia de cálculo cuyo valor inicial es el resultado de 1d20.
Ley cosmológica Operación
La materia Suma
La antimateria Resta
La materia oscura Inversión aditiva
La energía oscura Multiplicación
El vacío cuántico División entre dos
La energía del vacío Reiteración
Una vez el atacante elija las operaciones y su orden, el DJ lanza 1d4 para determinar qué valor del Aigthar se usará en cada operación, estos valores pueden repetirse:
Resultado d4 Valor
1 Dados de Golpe
2 Puntuación de Constitución
3 Modificador de Constitución
4 Salvación de Fortaleza
La operación de reiteración solo puede usarse tras aplicar el resto de operaciones, aplicando aleatoriamente una operación anterior. El jugador dispone de 1 minuto para completar el cálculo; si se equivoca o se agota el tiempo, la imposición fracasa y el ataque no inflige daño.
Si el jugador completa correctamente el cálculo, el ataque inflige por cada ley cosmológica aplicada un daño igual a 1d6 + modificador de Inteligencia del atacante (mínimo 0). El Aigthar tiene derecho a una prueba de Fortaleza CD 10 + ½ DG del atacante + modificador de Inteligencia del atacante + número de leyes aplicadas para reducir este daño a la mitad.
Antes del combate
Los Aigthar inteligentes son criaturas con ansias de satisfacer su curiosidad a cualquier costo, esto se traduce en que si un Aigthar no siente curiosidad por un ser vivo pasara de largo. Por el contrario, si un ser vivo le resulta digno de inspeccionar, lo más probable es que el espécimen termine muerto. Los Aigthar no inteligentes por el contrario deambulan sin rumbo y reaccionan meramente por instinto.
Durantes el combate
Los Aigthar, independientemente de su inteligencia, hacen uso de su casi invencibilidad absoluta para mantener a los atacantes en el radio de Disrupción de la realidad. Si un atacante es capaz de imponer las leyes fundamentales sobre el Aigthar y causarle daños, es en este momento que usa activamente Tránsito destructivo para atacar a aquella criatura que le hirió.
Moral
Los Aigthar no inteligentes no rehuyen del combate ni lo buscan activamente, si son atacados se defenderán por instinto de supervivencia. Por el contrario, los Aigthar inteligentes evitan el conflicto de forma activa si los atacantes son capaces de usar las leyes fundamentales y huirán si son reducidos por debajo de la mitad de sus puntos de golpe.
Afiliación
Todos los Aigthar reconocen instintivamente a Cthugha como su padre indistintamente de si son o no inteligentes.
Los Aigthar, como se les conocía en una era ya olvidada, o «Criaturas de fuego de Cthugha» como les conocen los moradores de la realidad hoy en día, nacen de los restos de las «Pústulas de Lucidez» que estallan tras consumir a su huésped u objeto al que están adheridas. Cienos que desintegran la materia a su alrededor inconscientemente. Las personas que los han contemplado y sobrevivido al encuentro los describen y representan de mil maneras distintas: llamas incandescentes y convulsas, pequeños orbes perfectos de fuego o explosiones intermitentes que jamás llegan a extinguirse. Ninguno de los testimonios o ilustraciones coinciden entre sí. Esto ha dado paso a una incógnita todavía sin respuesta: ¿son los Aigthar quienes cambian constantemente o es el propio observador quien deja de percibir la realidad de forma coherente?